Primero perdonate a ti
Después deja la mente en blanco y deja a un lado todas esas preocupaciones.
No pretendas controlarlo todo, eso no te hace feliz, aunque así lo creas.
Entonces en tu mente y en tu corazón quedará un vacío enorme.
Dejate llevar y todo vendrá rodado.
Ese vacío se llenará de todo el amor que el mundo tiene para ti.
Y al fin, te sentirás en paz contigo y con el mundo.