A pesar de los gritos, a la mañana siguiente, la niña llevó el regalo a su padre y le dijo:
- "Esto es para ti papá"
Él se sintió avergonzado de su reacción de rabia, pero volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía. Volvió a reñirle diciéndole:
- "¿Que no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que tiene que haber algo dentro?"
La pequeña levantó la cabeza y con los ojos llenos de lágrimas dijo:
- "Papá, no está vacía, yo he llenado de besos de caja. ¡Todos son para ti papá!"
El padre se quería morir. Abrió los brazos, cogió a su hija, la abrazó y le suplicó que le perdonara.
Se dice que aquel hombre guardó esa caja dorada cerca de la cabecera de la cama durante muchos años y siempre que se sentía hundido y sin ánimos, cogía de la caja un beso imaginario y recordaba el amor con el que su pequeña los había metido dentro.
Deseo que este 2013 sea maravilloso y que nos atrevamos a probar, experimentar y sentir todos esos proyectos y deseos que tenemos en mente, y cómo no, que lo hagamos con mucho mucho amor.
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